LO CURIOSO
La feria de pueblo tradicional tiene dentro de sus múltiples curiosidades los circuitos de juegos de azar donde los pollos de colores y muchas galguerias son el Jackpot de la noche.
Pruebe su Suerte
por: Colombia Festiva
Los pollos de colores como premio son usados como mascotas o como el ingrediente de un sancocho fosforescente.
Las plazas de los pueblos, lugares de encuentro obligado durante los eventos propios del año, son el escenario para probar suerte mientras se disfruta de una gastronomía cargada de azúcar.
Desde temprano, los dealers de los puestos de la feria acomodan sus ruletas, dardos y juegos de azar para los visitantes y lugareños. Maderas, cabezas de muñecas olvidadas por alguna niña y un tiro al blanco cuyos objetivos son unas fotocopias con la cara de Bin Laden o Chávez son el escenario de diversión para aquellos que buscan ganar dinero o un paquete de golosinas.
Iniciamos el recorrido hexagonal en la plaza y encontramos una apuesta mínima de $1.000 para doblar en unas ruletas dignas de colección. La cabeza de "panchita" (muñeca con nuevo empleo, como oráculo de monedas de quinientos) nos indica seguir a una gran jaula cargada de pollos disfrazados con anilinas púrpuras, fucsias y azules.
El encargado de este juego que atrae a muchos niños curiosos (incluyéndonos), sostiene en una tula negra varias bolas de ping-pong coloreadas: "si sacas una bola azul, llevas el pollo azul".. suena lógico. Sin saber que en nuestros 3 intentos sacamos solo ping-pongs blancos y sorpresa!... no había pollo blanco.
Con las manos vacías y después de ver a una niña wayuu con 8 pollos irse para la casa, continuamos con el recorrido bizarro y entretenido de suerte y punteria. El siguiente consiste en pequeños balines (usados tanto para lanzamiento manual como para el asisitido por escopeta), un tablero de parqués con billetes de varias denominaciones y el reto: "cacharle" como en el juego de golosa al billetico de cincuenta mil.
No se sabe si los espíritus carnavalescos mueven dicho balín a lo tabla ouija, pero la caida repetitiva en el billete de mil nos forzó a pasar a la siguiente atracción.
Sosteniendo una escopeta de balines, conseguimos atinarle a la cara de algún proclamado maleante y ganamos finalmente un paquete de Cocosette y uno de frunas, por bajarnos a Bin Laden.
DE COLECCIÓN:
![]() |
|---|
La Tómbola Peruana¿Qué escogerá el cuy? El balón, el exprimidor?, la tensión crece... |










